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Jorge Bousoño González Ciudad de La Habana, Cuba.
UN DÍA, LA MAR Y YO
Un día, la mar y yo salimos a pintar vidas y a tantos trazos amanecimos seres humanos
un día, la mar y yo creímos estar muy solos y comenzamos a hilvanar estrellas
las estrellas
(faros en el firmamento)
hacen su símil de islas perdidas por el océano
en la noche
todo puede perderse
hay quienes apuestan más
por el espejismo del asfalto
que por las historias de su memoria
un día, la mar y yo supimos que a pesar de tanto tiempo con color a muerte aun es posible la creación.
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